El triunfo del Enamorado
Cuando por primera vez uno observa las cartas del tarot (me referiré en estos estudios principalmente al de la familia Marsellesa) queda maravillado por lo expresivo de sus figuras, el color y acciones que parecen estar haciendo, sin embargo equívocamente en nuestros tiempos se le ha dado a sus cartas toda clase de orígenes místicos, mágicos y esotéricos que nada tienen que ver con el juego original ya que para la población de esos tiempos cada imagen de los naipes era bien conocida tanto por los actores que aparecían en ella, como en las escenas en que participaban ya que eran contemporáneas a ellos, su cultura y tradiciones por lo tanto muy populares a la vez que conocidas por el público general de la época.
Es bajo este aspecto; el histórico y documentado de donde podemos encontrar los significados más precisos para las "misteriosas" cartas del juego, entender mucho más ellas y sorprendernos con lo que representan sin caer en interpretaciones arbitrarias que pueden alejarnos más aún de lo que originalmente transmitían.
El Enamorado
Sin ninguna pista es fácil caer en la confusión con la sexta carta del tarot de Marsella; LA MOVREVX, en ella vemos en su parte superior a un sol con rayos rojos y amarillos, sobre el cual un cupido con su arco se prepara para disparar una flecha a un joven que dubitativo se ve en medio de dos damas que parecen hacerlo decidir por la una o la otra.
Si el joven está eligiendo entre una u otra de las mujeres ¿está realmente enamorado, tal como lo dice el título de su carta? ¿tiene dudas en su elección? ¿Cuál es la interacción y relación entre los personajes?
El triunfo del Enamorado, de Pierre Madenie (1709). Está versión fue restaurada personalmente conservando los detalles del original removiendo solo los errores de impresión comunes debido a los métodos poco precisos de impresión de la época. Podemos ver básicamente la misma escena de la portada de este ensayo en la carta.
Todas estas interrogantes y con ello el significado de la carta quedan resueltos y clarísimos al encontrar su fuente. El Renacimiento, época de nuestras cartas, se caracteriza por tratar de volver a la grandeza en todos sus aspectos del pasado greco-romano y retomó muchas de las ideas y pensamientos de las corrientes de la época clásica de los imperios europeos.
Es en los escritos de Jenofonte en el libro II de sus Recuerdos de Sócrates (siglo V a.C.) en donde encontramos la esencia de la carta en un texto que narra como Herácles(Hércules) en su juventud debe decidir que rumbo tomará en su vida, se le aparecen dos damas bellísimas; una sobria y noble (la Virtud), otra sensual y vanidosa(el Vicio). La segunda le ofrece placeres y una vida fácil llena de gozos aprovechándose del trabajo de otros y sacando ventaja de cualquier situación. La otra mujer dice que si sigue sus pasos realizará grandes hazañas y que le enseñará como son las cosas en realidad, que los dioses nada dan sin esfuerzo ni solicitud y si quiere sus favores debe honrarlos, si quiere que sus amigos lo estimen, debe hacerle favores, si busca que una ciudad lo honre, debe servir a la ciudad y si pretende que toda Grecia admire su valor, debe intentar hacerle a Grecia algún bien y para ello debe entrenarse con esfuerzo en mente y cuerpo. Luego la mujer sensual vuelve a tratar de seducirlo indicándole lo duro y complicado del camino que le ofrecen y que ella le entregaría en cambio la felicidad de una forma fácil y corta a lo que nuevamente con sólidos argumentos su contraparte argumenta por que debe ser a ella quien elija. Finalmente y como todos sabemos Heracles toma el camino de la Virtud representados en sus 12 trabajos logrando al final una vida severa pero gloriosa y recordada.
Esta bella historia moralizante de como se deben obtener las cosas se le conoce con el nombre de la "encrucijada de Heracles" y poco más nos queda que agregar en cuanto a lo que nos aporta sin entrar a la especulación.
Pueden leer la historia completa en el siguiente link: http://www.paginasobrefilosofia.com/html/jenofonte/memora2.html
La elección de Hércules, de Nicolas Poussin. En este cuadro podemos ver a Heracles junto a Areté (Virtud) y Kakía (Vicio) tal como las describe Jenofonte, la primera le indica una cumbre, empinada, árida pero al final luminosa, Mientras que la segunda lo invita a un camino llano y florido.
Símbolos en el Marsella
Las cartas del tarot de Marsella, como veremos más adelante, muchas veces parecen estar calcadas de cuadros de pintores más o menos contemporáneos a su época con cuadros que ilustran estos textos moralizantes o filosóficos y que nos da una pista inequívoca de que nos están queriendo transmitir. Es el caso de esta carta en la que poco más podemos incluir.
En este caso tradicionalmente en la baraja Marsellesa se ubica a la Virtud a la izquierda con una corona de laurel; este arbusto al florecer de manera temprana y ser de hoja perenne, representa desde tiempos antiguos a la victoria y gloria como un bien duradero, símbolo de poder y gloria de emperadores y campeones. También podemos ver que el rostro de la virtud es menos agraciado y más severo que el de su compañera indicador que la verdadera felicidad junto a los grandes logros no se obtienen a la ligera y siempre será difícil el camino hacia ellas.
Como contraparte el Vicio lleva una corona de flores, de atractiva belleza pero de fugaz vida que se marchita y desaparece pronto tal como la mayoría de los placeres mundanos, el rostro de esta dama se aprecia sonriente, coqueto e incluso más jovial, seductor y agradable que el que ofrece la Virtud.
El rostro del joven mira a pesar de los esfuerzos del Vicio a la Virtud y Cupido parece listo a lanzar su flecha para enamorarlo en el acto y así salir de la encrucijada en que se ve envuelto.
El triunfo del enamorado
Para finalizar esta entrada podemos ver que tanto en los juegos del Renacimiento como en los de toda época encontraremos bajo sus aparente ingenuidad elementos moralizantes, pedagógicos y filosóficos profundos que nos invitan a reflexionar sobre nosotros mismos y nuestra interacción con lo que nos rodea, Podemos así vernos reflejados en el enamorado con su encrucijada de optar por el esfuerzo, perseverancia y sacrificio por los demás para un bienestar duradero y común o por el camino de la inmediatez de los placeres y lujos sacando provecho de toda situación solo para si mismo. El triunfo del enamorado; el héroe Heracles, se ha ganado su título debido a la elección que ha hecho, misma decisión que como humanos cabe preguntarnos si hemos tomado acertadamente.




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